Alta Costura. ¿Qué la hace tan especial?

Descubre la magia que se esconde detrás de la alta costura y qué la convierte en un arte.

¿Qué es la alta costura?

La alta costura es un término acuñado en París. Procede de la palabra francesa Haute Couture, que quiere decir literalmente Alta Confección y se refiere a la creación de prendas exclusivas de forma artesanal y a medida del cliente. Es un símbolo de lujo y distinción, con diseños únicos que reflejan la creatividad y la visión del diseñador.

Se diferencia de la moda prêt-à-porter por su enfoque artesanal y la atención individualizada a cada cliente. Además, emplea materiales de la más alta calidad

Las colecciones de alta costura suelen presentarse en desfiles de moda exclusivos y están reservadas para una clientela selecta y privilegiada. En resumen, la alta costura representa la máxima expresión de la moda, donde el arte y la artesanía se fusionan para crear piezas de vestir excepcionales y atemporales.

A lo largo de los años, el concepto de alta costura se ha ido ampliando y hay quien sostiene que la ropa hecha a medida es alta costura. Pero no podemos estar de acuerdo. Como acabamos de ver, hay otros factores como la creatividad, técnica, calidad o exclusividad que son inherentes a la alta costura.

El término también ha estado íntimamente relacionado con la moda francesa. Pero a día de hoy existe alta costura en otros países. De hecho, ciudades como Nueva York, Tokio, Milán o Londres son templos de la alta costura que compiten e incluso superan a París.

Historia de la alta costura

El liderazgo francés en la moda europea puede remontarse quizás al siglo XVIII, cuando el arte, la arquitectura, la música y las modas de la corte francesa en Versalles fueron imitadas en toda Europa. Las personas que viajaban a París traían ropa que era copiada por modistas locales.

Pioneros de la Haute Couture

Rose Bertin fue de las primeras diseñadoras de alta costura. Confeccionaba vestidos a medida y exclusivos para la reina. Muy pronto la influencia de la moda francesa se fue extendiendo por toda Europa y Paris se convirtió en el precursor de la moda francesa de Alta Costura.

Como curiosidad, comentar que las mujeres elegantes también encargaban muñecas de moda a París. Estas muñecas vestían según las última moda de la ciudad de la luz. Y esas muñecas hoy en día se han convertido en codiciados objetos de colección..

A medida que los ferrocarriles y los barcos de vapor facilitaron los viajes europeos, era cada vez más común que las mujeres adineradas viajaran a París para comprar ropa y accesorios. Los modistas y costureros franceses eran los mejores de Europa, y las prendas parisinas se consideraban mejores que las imitaciones locales.

Los comienzos

El modisto Charles Frederick Worth (13 de octubre de 1826 – 10 de marzo de 1895) está considerado el padre de la alta costura tal como la conocemos hoy.

Aunque nacido en Bourne, Lincolnshire, Inglaterra, Worth dejó su huella en la industria de la moda francesa. Creó diseños únicos para algunos de sus clientes influyentes en la pujante alta sociedad parisina.

La Casa Worth arraigó la idea del diseñador de moda, de los diseños exclusivos para las clientas, creó un portafolio donde mostraba sus diseños y creó las pasarelas de moda. Los clientes seleccionaban un modelo, especificaban colores y telas, y el taller de Worth confeccionaba la prenda a medida.

Worth combinaba la confección individualizada con una estandarización más característica de la industria textil, que también se estaba desarrollando durante este período.

El auge de la alta costura

Siguiendo los pasos de Worth aparecieron nuevos diseñadores como Callot Soeurs, Patou, Poiret, Vionnet, Fortuny, Lanvin, Chanel, Mainbocher, Schiaparelli, Balenciaga y Dior. Algunas de estas casas de moda todavía existen hoy y las lideran diseñadores modernos.

En la década de 1960, un grupo de jóvenes diseñadores que habían sido formados por maestros como Dior y Balenciaga dejaron estas casas de alta costura y abrieron sus propios establecimientos.

Además, aparecieron nuevos diseñadores, entre los que destacan Yves Saint Laurent, Pierre Cardin, André Courrèges y Emanuel Ungaro. La japonesa Hanae Mori, afincada en París, también tuvo su importancia al establecer su propia línea.

En los sesenta también se revolucionaron los criterios estéticos con la aparición de los movimientos mods, rockers y hippies. Este fenómeno vino acompañado de una internacionalización creciente en la escena de la moda. Los viajes en avión habían dado lugar a una jet set que festejaba y compraba en París, Nueva York, Londres… Las mujeres ricas ya no necesitaban que su vestido estuviera hecho en París. Porque ya era posible encontrar innovación, calidad y exclusividad en cualquier parte del mundo.

Y ya a finales del siglo XX, aparecieron nuevos especialistas en alta costura entre los que destacan Lacroix, Jean-Paul Gaultier, o Thierry Mugler.

Situación actual

Pero la alta costura sigue teniendo un papel residual en la industria de la moda. De hecho, el 100% de las firmas de alta costura tienen su negocio de confección industrial. De esta forma, invierten dinero en la alta costura para ganar prestigio y, así, poder vender sus creaciones comerciales de forma masiva. En realidad la alta costura es deficitaria, pero se considera una inversión en marketing y los grandes creadores la utilizan como plataforma hacia el éxito comercial.

Y, fruto de este papel de la alta costura como herramienta de marketing de las firmas de moda, aparece la alta costura infantil. Diseños únicos que servirán de base para las nuevas tendencias en colecciones de moda de niños

Connotaciones legales de la alta costura

El término alta costura está regulado y protegido por la ley francesa desde 1945 como parte de la cultura del país. Para mantener la autenticidad de sus orígenes, existe un regulador, dependiente del ministerio de industria francés, que establece unos criterios que deben cumplirá las empresas de alta costura.

Y, en base al cumplimiento de dichos criterios, elabora cada año la lista de empresas que tienen derecho a hacer uso del término. Los criterios a los que debe adherirse una casa de moda para ser clasificada como alta costura fueron establecidos en 1945 y actualizados en 1992.

Estas reglas son simples: para ser designada como alta costura una casa tiene que cumplir una serie de requisitos:

  • Contar con un taller en París con un mínimo de 20 personas empleadas
  • Presentar en París cada temporada (primavera/verano y otoño/invierno) una colección de 50 diseños.
  • Las prendas tienen que ser a medida del cliente

Sin embargo, el término alta costura ha sido mal utilizado por marcas de prêt-à-porter desde finales de la década de 1980, de modo que su verdadero significado se ha vuelto difuso y existen marcas lujosas de prêt-à-porter que el público percibe como alta costura.

Además, las casas de alta costura también comercializan colecciones prêt-à-porter con lo que la confusión es evidente.

Qué hace especial a la alta costura

La alta costura, más que moda, es una forma de arte en sí misma. Cada prenda es una obra maestra única, creada con técnicas manuales que requieren tiempo y habilidad artesanal.

  • A diferencia de la moda convencional, en la alta costura no se sigue un patrón estándar, sino que se innova y se confeccionan diseños originales que desafíen los límites de la creatividad. Estas piezas exclusivas se presentan en desfiles de moda y eventos de prestigio, donde se les otorga un reconocimiento similar al que recibiría una obra de arte en una galería.
  • La innovación y la exclusividad son pilares fundamentales del diseño de alta costura. Aunque existen ciertos principios básicos, los diseñadores están constantemente explorando nuevas formas de expresión y técnicas de confección. Cada prenda se adapta a las necesidades y gustos específicos del cliente, lo que garantiza su singularidad y distinción.

Sin embargo, la alta costura es un privilegio reservado para unos pocos. Aunque hay muchos diseñadores que aspiran a crear dentro de este ámbito, solo unos pocos logran alcanzar el estatus de las principales casas de moda reconocidas mundialmente. Estas casas, con su sello distintivo, son el epítome del lujo y la excelencia en el mundo de la moda.

Cómo formarse para trabajar en alta costura

Formarse para trabajar en alta costura requiere dedicación y experiencia. Es crucial adquirir habilidades técnicas en costura, patronaje y manipulación de telas. Además, realizar prácticas en talleres de alta costura brinda una valiosa experiencia práctica y la oportunidad de aprender de maestros artesanos.

Para abrir la llave de una oportunidad laboral en la élite de la moda, puedes optar por estudiar diseño de moda, donde aprenderán los fundamentos del diseño y la confección. Pero tendrás que complementar la formación con cursos especializados en alta costura que ofrecen conocimientos avanzados sobre técnicas de costura fina, bordado a mano y acabados impecables. La perseverancia y la pasión por la excelencia son clave para triunfar en este exigente pero gratificante campo.

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